Entra en lo más profundo de mi alma y cuando quiero darme cuenta, esa melodía, esa melodía tan tuya se ha desvanecido.
Se ha desvanecido como la luz, con su gran velocidad. Se desvanece tan rápido que ni siquiera te das cuenta.
Dejas tras esa dulce y suave melodía unas cicatrices que resultan imposibles de curar ahora que no estas a mi lado, cuidándome tal y como hacías.
Es curioso cómo esa melodía que hacia que irradiase felicidad, ahora es la que causa mi llanto. Ese llanto insaciable, esos sollozos que no terminan hasta que al fin caes dormido a altas horas de la madrugada.
Es esa melodía la que provoca mi insomnio.
Esa melodía que parece que estás escuchando, pero en realidad no, es tu simple imaginación. Crees que la oyes e incluso que está a un alto volumen, aunque realmente es el deseo de poder sentir esa música a tu lado la que hace que tu imaginación recree esa melodía y creas que la escuchas.
Y me pregunto... ¿Alguna vez habrás sentido lo mismo?
Trato de no hallar la respuesta a la pregunta, siempre con el temor de obtener una respuesta negativa.
Y después de todo este tiempo, aquí estoy, esperando un simple "sí" de tu parte.
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