La pregunta que tendría que hacerme no es qué ha cambiado en estos últimos meses, debería ser el qué no ha cambiado.
Partiendo del primer y mayor cambio, "la mudanza".
Me mudo a otro país... ¿Estaré bien?
Por suerte, tuve a una persona muy querida a mi lado, dándome ánimos, fuerzas y seguridad.
Tema aparte. El comienzo de otra nueva etapa en mi vida.
El miedo envolvía cada parte de mi cuerpo, la rojez de mis mejillas no podía ser más aparente, los temblores no me permitían apenas mover mis brazos, la vergüenza no podía atacar en un momento peor, mi "yo" interno intentaba luchar para vencer ese miedo estúpido.
Es una pena que mi "yo" externo no se dejara engañar por las ganas del "yo" interior.
Aunque... Pensándolo mejor... Fue un acierto.
Todo lo que estoy viviendo ahora gracias a esa vergüenza, a esas pocas ganas que tuve de esforzarme, a ese miedo... Todo está siendo una maravilla.
Supongo que tendré que darle las gracias al miedo... ¿No?
Gracias a todo ello he podido conocer gente extraordinaria que por desgracia voy a tener que despedir en un mes, pero tengo claro que no olvidaré estos tres últimos meses por nada en la vida.
No han sido unos meses llenos de aventuras, historias inolvidables o sueños hechos realidad; pero han sido unos meses llenos de apoyo y ayuda, de risas y más risas, de historias del pasado y por supuesto, unos meses de una amistad sin final.
Gracias.
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